Trae el bebé a la cama donde duermes únicamente para alimentarlo o para consolarlo. Coloca el bebé de regreso en su propio lugar de dormir cuando estés listo para dormirte.
Si hay alguna posibilidad de que te duermas, asegúrate que no haya ninguna almohada, sábana, manta, o cualquier otro objeto que pueda tapar la cara, la cabeza, o el cuello de tu bebé, o que pueda sobrecalentar a tu bebé. Tan pronto como te despiertes, asegúrate de regresar a tu bebé a su propia cama.
Evita también quedarte dormido con tu bebé en otros lugares. El riesgo de muerte infantil relacionada con el sueño es hasta 67 veces mayor cuando los bebés duermen con alguien en un sofá, un sillón suave o un cojín.
Es especialmente importante no compartir la cama con tu bebé si:
- Has bebido alcohol, has usado marihuana o has tomado medicinas o drogas ilícitas. El riesgo de muerte infantil relacionada con el sueño es más de 10 veces mayor para los bebés que comparten la cama con alguien que está fatigado, que ha tomado medicamentos que le dificultan despertarse, o que ha usado sustancias como alcohol o drogas.
- Tu bebé es muy pequeño, tiene bajo peso o nació prematuramente. El riesgo de muerte infantil relacionada con el sueño al compartir la cama es de 5 a 10 veces mayor cuando tu bebé tiene menos de 4 meses. Y el riesgo es de 2 a 5 veces mayor cuando tu bebé nació prematuro o con bajo peso al nacer.
Haz clic AQUI para leer más sobre las situaciones que hacen que compartir la cama con tu bebé sea particularmente peligroso, y de cómo reducir el riesgo de muerte de bebés asociado con compartir la cama.
