Estos objetos pueden aumentar el riesgo de encierro, sofocación o estrangulación para tu bebé.
Esto incluye almohadas, edredones tejidos, edredones, pieles de oveja, mantas, juguetes, protectores de para choques o productos similares que se adhieren a las pizarras o los lados de la cuna.
Los sacos de dormir para bebés– también conocidos como mantas de envolver, son la alternativa más segura. Estos sacos mantienen a tu bebé calientito y seguro, porque reducen el riesgo de sofocación y encierro que pueden causar las mantas normales.
No. Los colchones protectores no deben usarse nunca en la cuna de un bebé. Actualmente tenemos estándares para las cunas que hacen que los colchones protectores sean innecesarios. Las tablillas en la cuna ya no son lo suficientemente anchas para que la cabeza de un bebé quede atrapada entre ellas y se lesione. Los colchones protectores pueden ser muy peligrosas porque pueden causar sofocación o encierro.
Los colchones protectores son innecesarios. Los estándares actuales de la Comisión de Seguridad de Productos del Consumidor requieren que la distancia entre las tablillas de la cuna no exceda 2 3/8 pulgadas. Puedes intentar meter una lata de soda entre las tablillas de la cuna como una prueba. Si la lata cabe, tu cuna no cumple con los estándares actuales de seguridad.
Si envuelves a tu bebé, asegúrate de que tu bebé esté siempre boca arriba cuando esté envuelto, y de que no lo envuelvas demasiado apretado. Cuando parece que tu bebé quiere darse vuelta o ponerse de lado, debes dejar de envolverlo.
Tener dos o más bebés significará tener dos o más cunas o cunas portátiles, una para cada bebé. La AAP establece que cada bebé debe dormir en su propia superficie para dormir. Hay cunas especiales hechas para dos bebés; recuerde no juntar a sus gemelos en una cuna hecha para un bebé. No hay suficiente espacio para que puedan dormir de manera segura.